HIELO_DESHIELO

Se congelaron las guindillas, la menta y las lilas de mi terraza. Antes de que el sol las quemara las he metido en el congelador.
17 Diciembre 2005

Se congelaron las guindillas, la menta y las lilas de mi terraza. Antes de que el sol las quemara las he metido en el congelador.
Una torre más ha caído. A veces pienso que el hielo sólo es lo que uno tiene dentro que le impide abrir las puertas a lo que pueda venir de fuera. Pasan las personas, pasan los lugares y al final sólo queda uno mismo con su soledad. ¿Qué, al cabo, si no es nada?
¡A ver si actualizamos ese blog! ¿O es que se te ha congelado también el cerebro, niña?
Con cariño, siempre...
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Eustaquio (Profesor Chiflado) dijo
Tumeponessad,
Qué razón tienen tus reflexiones de sábado por la noche cuando se leen el domingo por la mañana. Proverbial. A mí también se me han helado las dos guindas, la mierda y la pilila. Y se me han helado porque de los tres mil millones de personas que hay en la tierra ha ido a leer mi blog el amigo del único que no debía leerlo, que ya es mala suerte. Voy a meter mis guindas, mi mierda y mi pilila en el microondas a ver si reaccionan.
CONCLUSIÓN: Lo que no quieras que se sepa ni lo pienses (y mucho menos lo escribas en el blog).
18 Diciembre 2005 | 03:25 PM